Jueves, 14 Abril 2011 13:56

Alejandro Pérez Bolaños: Una vida al servicio de los demás

 

Desde la Fundación Una Mano Amiga, Alejandro Pérez Bolaños se ha dedicado a brindar cobijo a aquellos que no tienen un techo bajo el cual refugiarse. Una misión que ha llevado a cabo con esfuerzo y mucho orgullo, sin rendirse y con paso firme
“Quien no vive para servir, no sirve para vivir” reza una frase de la Madre Teresa de Calcuta. Un principio que muchos han aplicado a lo largo de su vida. Alejandro Pérez Bolaños es uno de ellos. Desde pequeño se preocupó por los más necesitados.  “Me dolía mucho ver tanta injusticia social y a tantas personas deambulando por las calles en busca de comida”, dice.
Su inquietud por ayudar a los más vulnerables se convirtió en realidad. Hoy en día es presidente de la Fundación Una Mano Amiga que nació en 1998 para asistir a las personas que viven en las calles y también a las comunidades.
Alejandro estudió administración, mención mercadeo, y luego farmacología en la ciudad de Medellín. Es escritor y facilitador de talleres en el área de crecimiento personal, desarrollo organizacional y prevención del consumo de drogas desde hace 15 años. Ha dictado charlas dentro y fuera del país y su primer libro se llama “Al final del Arcoiris”
En 1997 emprende el programa “Comedor de la Esperanza”, junto al Padre Enrique Hernández,  con la misión de repartir comida a las personas que vivían en las calles. También realizaban fiestas de navidad en el barrio Las Brisas, ubicado en la urbanización El Paraíso. “Los domingos nos reuníamos un grupo de amigos voluntarios y nos organizábamos para llevarle alegría a todos los niños y a las personas que vivían en las situaciones más precarias y riesgosas”, cuenta Pérez Bolaños.
“El Comedor de la Esperanza” tiene 13 años y ha entregado más de 40 mil platos de comida, además de ropa y medicinas a quienes realmente lo necesitaron. Uno de los grandes éxitos de este proyecto es que no sólo ha alimentado a los habitantes de la comunidad, disminuyendo los niveles de desnutrición, sino que también, los ha impulsado a superarse y a abandonar la calle, lo que es para Pérez Bolaños una gran motivación.
Materializando un sueño
La Fundación Una Mano Amiga ha brindado apoyo a comunidades de la parte alta de Santa Cruz de Mora, Caseríos Los Ranchos, El Portón, Mesa de la Vieja y Cuchilla de Huacas en el estado Mérida. En Tejerías, estado Aragua, atienden a los adultos mayores del sector en la Casa de los Abuelos “La Guadalupe” y en San Diego de los Altos ofrecen  hogar y educación a 27 niños de 5 a 12 años de edad, en la Casa Integral Granja UMA. Desde hace más de 10 años, Alejandro inició esta labor junto con su hermana y el Padre Hernández y hoy en día continúan su camino prestando ayuda a cualquiera que se cruce en él, sin importar los obstáculos.
“Los retos no son pocos. La tarea no ha sido fácil en los últimos años producto de tanta división política y de intereses particulares, pero el trabajo se hace y la idea es que las personas entiendan que no tenemos que darle lo que quieren, sino más bien, ayudarlos a que sepan cómo alcanzarlo son su propio esfuerzo”, afirma Pérez Bolaños.
Gracias a la Casa Integral Granja UMA de San Diego, muchos niños que vivían en la calle, están recibiendo formación para reinsertarse con familiares cercanos que puedan cuidar de ellos.
Uno de los objetivos de la Fundación consiste en promover el desarrollo de las potencialidades de cada individuo y fomentar sus capacidades y habilidades a través del proyecto Granjarte, que brinda herramientas en cuatro ámbitos de acción: artístico, humano, tecnológico y agrícola. Granjarte obtuvo el primer lugar en el Concurso Ideas del año 2009.
UMA supera barreras
En el afán de expandir su radio de acción, Una Mano Amiga dio su primer paso para la internacionalización con UMA USA, en el estado Florida. Desde allí sensibilizan a la comunidad hispana ante las necesidades de sus pares. Cada 15 días la Red de Voluntarios de UMA USA visita la Casa de Abuelos Villa. Recientemente obtuvieron la licencia para dar la exención de Impuestos a las empresas en los Estados Unidos.
Parte del éxito de UMA son las campañas y grandes eventos que realiza con el fin de recolectar fondos para mantener a abuelos y niños. Son varias las celebridades que han prestado su imagen y apoyo a la fundación. Una de las campañas más famosas es “Mi Ángel Guardián”, con la modelo Norelys Rodríguez. Igualmente sucede con el evento “Cena Con Las Estrellas” donde se reúnen reconocidas figuras del mundo artístico.
Al igual que estas actividades, los proyectos a futuro no se detienen. Alejandro comenta que entre sus planes está reconstruir los muros de contención de la casa de los niños, derrumbados por las fuertes lluvias del año pasado, y seguir consolidando los programas de la fundación en Venezuela.
Al hablar de Una Mano Amiga, Alejandro se siente pleno y satisfecho. “Sigo con muchas ganas de construir país”, dice. Agradece a todas las personas que han creído en UMA y en la misión de servir a quienes más lo necesitan, pero también da las gracias a Dios, por permitirle hacer lo que más disfruta.
Recuadro
Si quieres colaborar con la Fundación Una Mano Amiga visita su página web www.fundacionuma.org o escribe al correo Voluntarios.uma@gmail. También están en Facebook.

Una vida al servicio de los demásDesde la Fundación Una Mano Amiga, Alejandro Pérez Bolaños se ha dedicado a brindar cobijo a aquellos que no tienen un techo bajo el cual refugiarse. Una misión que ha llevado a cabo con esfuerzo y mucho orgullo, sin rendirse y con paso firme

 

ALEJANDRO_PREZ_3

“Quien no vive para servir, no sirve para vivir” reza una frase de la Madre Teresa de Calcuta. Un principio que muchos han aplicado a lo largo de su vida. Alejandro Pérez Bolaños es uno de ellos. Desde pequeño se preocupó por los más necesitados.  “Me dolía mucho ver tanta injusticia social y a tantas personas deambulando por las calles en busca de comida”, dice. 

 

Su inquietud por ayudar a los más vulnerables se convirtió en realidad. Hoy en día es presidente de la Fundación Una Mano Amiga que nació en 1998 para asistir a las personas que viven en las calles y también a las comunidades.

 

 Alejandro estudió administración, mención mercadeo, y luego farmacología en la ciudad de Medellín. Es escritor y facilitador de talleres en el área de crecimiento personal, desarrollo organizacional y prevención del consumo de drogas desde hace 15 años. Ha dictado charlas dentro y fuera del país y su primer libro se llama “Al final del Arcoiris”

 

En 1997 emprende el programa “Comedor de la Esperanza”, junto al Padre Enrique Hernández,  con la misión de repartir comida a las personas que vivían en las calles. También realizaban fiestas de navidad en el barrio Las Brisas, ubicado en la urbanización El Paraíso. “Los domingos nos reuníamos un grupo de amigos voluntarios y nos organizábamos para llevarle alegría a todos los niños y a las personas que vivían en las situaciones más precarias y riesgosas”, cuenta Pérez Bolaños.

 

“El Comedor de la Esperanza” tiene 13 años y ha entregado más de 40 mil platos de comida, además de ropa y medicinas a quienes realmente lo necesitaron. Uno de los grandes éxitos de este proyecto es que no sólo ha alimentado a los habitantes de la comunidad, disminuyendo los niveles de desnutrición, sino que también, los ha impulsado a superarse y a abandonar la calle, lo que es para Pérez Bolaños una gran motivación.

 

CAMPAA-UMAMaterializando un sueño

 

La Fundación Una Mano Amiga ha brindado apoyo a comunidades de la parte alta de Santa Cruz de Mora, Caseríos Los Ranchos, El Portón, Mesa de la Vieja y Cuchilla de Huacas en el estado Mérida. En Tejerías, estado Aragua, atienden a los adultos mayores del sector en la Casa de los Abuelos “La Guadalupe” y en San Diego de los Altos ofrecen  hogar y educación a 27 niños de 5 a 12 años de edad, en la Casa Integral Granja UMA. Desde hace más de 10 años, Alejandro inició esta labor junto con su hermana y el Padre Hernández y hoy en día continúan su camino prestando ayuda a cualquiera que se cruce en él, sin importar los obstáculos.  

 

“Los retos no son pocos. La tarea no ha sido fácil en los últimos años producto de tanta división política y de intereses particulares, pero el trabajo se hace y la idea es que las personas entiendan que no tenemos que darle lo que quieren, sino más bien, ayudarlos a que sepan cómo alcanzarlo son su propio esfuerzo”, afirma Pérez Bolaños.

 

Gracias a la Casa Integral Granja UMA de San Diego, muchos niños que vivían en la calle, están recibiendo formación para reinsertarse con familiares cercanos que puedan cuidar de ellos.

 

Uno de los objetivos de la Fundación consiste en promover el desarrollo de las potencialidades de cada individuo y fomentar sus capacidades y habilidades a través del proyecto Granjarte, que brinda herramientas en cuatro ámbitos de acción: artístico, humano, tecnológico y agrícola. Granjarte obtuvo el primer lugar en el Concurso Ideas del año 2009. 

 

UMA supera barreras

 

En el afán de expandir su radio de acción, Una Mano Amiga dio su primer paso para la internacionalización con UMA USA, en el estado Florida. Desde allí sensibilizan a la comunidad hispana ante las necesidades de sus pares. Cada 15 días la Red de Voluntarios de UMA USA visita la Casa de Abuelos Villa. Recientemente obtuvieron la licencia para dar la exención de Impuestos a las empresas en los Estados Unidos. 

 

Parte del éxito de UMA son las campañas y grandes eventos que realiza con el fin de recolectar fondos para mantener a abuelos y niños. Son varias las celebridades que han prestado su imagen y apoyo a la fundación. Una de las campañas más famosas es “Mi Ángel Guardián”, con la modelo Norelys Rodríguez. Igualmente sucede con el evento “Cena Con Las Estrellas” donde se reúnen reconocidas figuras del mundo artístico. 

 

Al igual que estas actividades, los proyectos a futuro no se detienen. Alejandro comenta que entre sus planes está reconstruir los muros de contención de la casa de los niños, derrumbados por las fuertes lluvias del año pasado, y seguir consolidando los programas de la fundación en Venezuela. 

 

Al hablar de Una Mano Amiga, Alejandro se siente pleno y satisfecho. “Sigo con muchas ganas de construir país”, dice. Agradece a todas las personas que han creído en UMA y en la misión de servir a quienes más lo necesitan, pero también da las gracias a Dios, por permitirle hacer lo que más disfruta.

 

Recuadro

 

Si quieres colaborar con la Fundación Una Mano Amiga visita su página web www.fundacionuma.org o escribe al correo Voluntarios.uma@gmail. También están en Facebook.

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